Pastoral de la Salud

La salud es mucho más que bienestar biológico, es lograr sentido a la existencia aunque ésta sea sufriente. Por todo ello, desde la visión del ser humano como una realidad biológica, psicológica, social y espiritual, los Centros de la Provincia Sudamericana Septentrional ofrecen un modelo de atención integral de la persona.

 

¿QUÉ ES?

La Pastoral de la Salud y Social es un servicio de humanización y de buena noticia a favor de los enfermos y necesitados, a través de las palabras, actitudes y gestos terapéuticos en la atención integral que se les brinda. Es una gestión de nuestra Curia Provincial, en nombre de la Iglesia y en continuidad con la misión salvadora de Cristo en el mundo de la salud, encaminada a orientar y animar la organización y funcionamiento del modelo de Pastoral de la Salud y Social, fundamentado en la Biblia, en el carisma de San Juan de Dios y, en los cambios actuales del proceso salud, en relación a todos nuestros Centros.

 

MISIÓN

Atender las necesidades espirituales y religiosas de los enfermos y necesitados, de sus familias y de los propios profesionales de los Centros, iniciando procesos de acompañamiento y cercanía, en los que la relación de ayuda adquiere una especial relevancia. A su vez, facilita y canaliza la expresión de la dimensión religiosa como fuente de salud y de vida para las personas. Todo ello, se ofrece desde el más profundo respeto a las creencias y valores de las personas y a las diferentes confesiones religiosas.

 

VISIÓN

Ser reconocida por la animación de un modelo de gestión de beneficencia solidaria y por su aporte terapéutico, que libera las capacidades secuestradas del enfermo por condición de vida infrahumana.

 

LÍNEAS MAESTRAS DE ACCIÓN PASTORAL

  1. Tener una visión positiva del ser humano al margen de su conducta por ser imagen de Dios y, por ende, una proyección de todas sus perfecciones. Por eso, están presentes en toda persona sus tendencias innatas a la bondad, a la belleza y a la verdad. La búsqueda de la felicidad es connatural.
  2. Brindar salud a la materialidad biológica enferma y todos sus aspectos de índole biográfico: los dinamismos más profundos del ser, sus relaciones interpersonales, las relaciones significativas y el sentido de la vida, y que en conjunto adquieren un rostro que son los anhelos de salvación.
  3. Desarrollar hospitales con sabor a utopía, para que contraste fuertemente con la racionalidad humana en referencia a modelo de servicios de salud y gestión de los centros; que nuestras obras hospitalarias sean faros para iluminar caminos nuevos de asistencia y de humanidad.
  4. Fomentar la antigua práctica mendicante que animan gestos, obras, acciones de solidaridad y de corresponsabilidad; y desde esta comunión de bienes, que hace más humana la vida de los hombres, crear las estructuras justas como condición para la cohesión social.
  5. Suscitar al ser que sufre la convicción del valor de su persona. Capacitar en la inclusión económica y social; brindar rehabilitación que conlleve a la máxima independencia posible en el uso de sus facultades y, subrayar que en la atención prima la dignidad, el bienestar y el desarrollo personal.