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Ha llegado la hora de cambiar ¡Cristo ha Resucitado!

Ecuador | Abril 2018

Ha llegado la hora de cambiar ¡Cristo ha Resucitado!

Carta a los ecuatorianos y a cuantas personas, sin haber nacido en el País, se sienten y quieren al Ecuador.
Soy el Hno. Francisco del Albergue San Juan de Dios, pronto marcharé de estas tierras, del Ecuador que tanto quiero, pero antes deseo, como despedida, abrir mi corazón para decirles lo que siento:
 
1° A Dios doy gracias por haberme permitido vivir en este paraíso, lleno de belleza y buena gente, que como dijo en una canción Nino Bravo “cuando Dios pensó hacer el edén pensó en América”.
 
2° Me da mucha pena que los dones que Dios nos ha dado, a nivel personal, nacional e internacional se utilicen para “desear”, lo no deseable y para dedicar tiempo y dinero en juicios o conflictos, por haber comido la manzana de Adán y Eva que hoy son: el Poder, el tener y el gozar.

Veo que se cumple lo que Buda dijo, 6 siglos antes de Cristo: “El sufrimiento del hombre y la mujer procede del <<deseo>>”. Este deseo está en toda persona humana, como una esclavitud si no se le controla, envolviéndole desde que nace hasta que muere, haciéndole vivir y pensar solo en sí mismo, ocasionando su propia destrucción personal y social: eso se ve cada día en los medios de comunicación social ¿Cómo salir de esa esclavitud persona y social? La solución nos la da Jesús, ese humilde y sencillo carpintero de Galilea que nos dijo: “Amaos los unos a los otros” y sin embargo muchas personas han entendido: “Amaos los unos contra los otros” ¿qué hacer entonces?, seguir el camino de Jesús, su vida y su Palabra que nos dice “yo no he venido a que me sirvan, yo he venido a servir y a dar mi vida por vosotros”. En esto consiste la felicidad y la alegría del hombre y la mujer en “servir como Jesús”.

Bien dijo el poeta Rabindranath Tagore “Yo soñaba que la vida era alegría, me desperté y vi que la vida era servicio, serví y comprendí que en el servicio está la alegría”, eso lo experimenta cada persona que sirve a los necesitados. Pero para poder servir existe en cada uno de nosotros un combate, por una parte, tenemos tres enemigos: mundo, demonio y carne, que son fuertísimos y para combatir contra ellos tenemos un único salvador ¡Cristo! Y para Llegar a Él tenemos caminos: La Palabra, la oración, los sacramentos y las obras de misericordia, por la que Dios nos examinará el último día y si hemos sido fieles a Él nos dirá: “venid benditos de mi Padre a heredar el Reino de los Cielos, porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estaba desnudo y me vestiste, etc.”
Mt. 34, 35-36

En este combate nos jugamos la vida a nivel personal y a nivel social, por eso en la educación debe ayudar a nuestros niños y jóvenes, dar cursos de valores, de Religión, de la vida de Jesús, todo lo que nos ayude para darnos a los demás y no desear todo para mí; de esa forma nuestra familia y toda nuestra sociedad será distinta y nos ayudará a cambiar y formar entre todos la gran familia de Dios, que Cristo con su muerte quiso fundar. La vida merece la pena vivirla porque Cristo ¡Ha Resucitado! Y nos ofrece la vida eterna.

Finalizo antes de marcharme del Ecuador, no sin antes dar gracias a Dios por haberme permitido vivir en El y por haber conocido a tantas personas buenas que cumplen el deseo de Jesús “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”.
 
FRATERNALMENTE
Hermano Francisco Manzano